VICIOS DE LA VOLUNTAD - ANDRÉS CUSI ARREDONDO


VICIOS DE LA VOLUNTAD

Son situaciones que inducen al sujeto a declarar una voluntad que no corresponde a sus verdaderas intenciones. Lo ideal es que en la celebración de un acto jurídico exista correspondencia entre lo deseado y lo expresado, entre la voluntad y lo manifestado. La voluntad o el consentimiento pueden ser viciados por error, dolo o violencia.


1.    ERROR

Constituye un desencuentro entre lo que es el objeto materia de conocimiento y de juicio, y el conocimiento que se tiene de él. Todo error constituye una negación de lo que es, o afirmación de lo que no es.

El error no sólo proviene de un defecto o insuficiencia de conocimiento, sino de un razonamiento un juicio equivocado, que cree como cierto aquello que no es tal.
El error puede ser:

a)    Error de derecho.- Consiste en la ignorancia absoluta de la Ley, sea por su falso conocimiento o por su falsa interpretación.

b)   Error de hecho.- Puede recaer en la identidad del negocio o la identidad del objeto o en las cualidades de la persona, entre otros.

El artículo 201º del Código Civil señala que el error será causa de anulación del acto jurídico cuando sea esencial y conocible por la otra parte.

·         El error es esencial cuando es determinante en la formación de la voluntad interna y se considera conocible cuando en relación al contenido o a las circunstancias del acto o a la calidad de las partes, una persona con normal diligencia hubiera podido advertirlo.

·         El error que no invalida el acto jurídico es el error accidental o indiferente. El artículo 209º del Código Civil trata este tipo de error. Entre las formas de error indiferente encontramos el error de cálculo y el error en el motivo.


2.    DOLO

Es el vicio de la voluntad mediante el cual se provoca deliberadamente el error. Se diferencia del error en que éste es una percepción deformada de la realidad, debido a la actitud del sujeto; mientras que en el dolo, el error es la consecuencia de la actitud maliciosa de otra persona que ha provocado el error, o lo ha silenciado; es decir, no advierte a la otra parte del error en que ha incurrido o contribuye a mantener el error.

Se considera el dolo como la astucia, el ardid, el engaño, las maquinaciones maliciosas destinadas a provocar o mantener el error.

Este vicio de voluntad se sanciona con la invalidez del acto jurídico debido a que se ha deformado la voluntad.

Entre las clases de dolo tenemos:

a)    El dolo causal.- Tiene por objeto inducir la voluntad de la otra parte hacia la celebración del acto jurídico. Se trata de un dolo determinante de la voluntad de celebración del negocio o acto jurídico.

El dolo causal se encuentra establecido en el artículo 210º del Código Civil: "el dolo es la causa de anulación del acto jurídico cuando el engaño usado por una de las partes haya sido tal que sin él la otra parte no hubiera celebrado el acto".

b)   El dolo incidental.- No es determinante en la declaración de la voluntad y hace únicamente que el acto jurídico se ha celebrado en condiciones menos ventajosas.

El artículo 211º del Código Civil define al dolo incidental como un engaño ineficiente para determinar la voluntad y establece que el acto jurídico será inválido, aunque sin la presencia del dolo si hubiese celebrado en condiciones diferentes, pero impone a quien utilizó el dolo la obligación a la reparación de los daños y perjuicios.

c)    El dolo omisivo.- Se encuentra regulado en el artículo 213º del Código Civil. Consiste en el silencio malicioso que tiene como intención hacer que la otra parte incurra en error, por no informar de aquellos hechos y circunstancias, de los que la víctima no tenía manera de enterarse por sus propios medios.


3.    VIOLENCIA O INTIMIDACIÓN

La violencia es la coacción ejercida sobre una persona para obligarla a realizar un acto que no quiere. Se trata de una fuerza física o moral que infunde temor y que obliga a la realización del acto jurídico.

Siguiendo al esquema del derecho romano, la violencia se divide en:

a)    Violencia física (vis absoluta).- Es el ejercicio de la fuerza física para obligar a la realización del acto, no existuendo voluntad para su realización; entonces, éste es inexistente.

El inciso I) del artículo 219º del Código Civil establece que el acto jurídico es nulo cuando la falta de manifestación de voluntad del agente; consiguientemente, la violencia física como fuerza irresistible, anulatoria de voluntad, será objeto de la acción de nulidad del acto jurídico y no sólo de la anulabilidad.

b)   Intimidación (vis compulsiva) o Violencia moral.- Es la amenaza de un mal que, infundiendo temor en el ánimo de una persona, la conduce a realizar un acto jurídico que no habría realizado de no existir la amenaza. Se trata de un acto realizado bajo la influencia del temor que vicia la voluntad, porque afecta la libertad con que deben celebrarse los actos jurídicos.

El artículo 217º del Código Civil señala que la amenaza con el ejercicio regular de un derecho no anula el acto jurídico. El ejercicio regular de un derecho es un hecho lícito.


Bibliografía:
  • Guido C. Aguila Grados (El Aeiou del Derecho Civil, editorial egacal)
  • Carlos Fernando Gozar Landeo (Derecho Civil II. Acto Jurídico, editorial UIGV)

REQUISITOS DE VALIDEZ DEL ACTO JURÍDICO - ANDRÉS CUSI ARREDONDO


[LOS REQUISISTOS DE VALIDEZ DEL ACTO JURIDICO]


De acuerdo con el artículo 140º de nuestro Código Civil, al conceptualizar al acto jurídico, dicho precepto normativo también hace referencia a sus requisitos necesarios (elementos esenciales de carácter general) que le son comunes, es decir, encontramos cinco requisitos de validez que fluyen de dicho texto,  saber:


1.    LA MANIFESTACiÓN DE LA VOLUNTAD:

La voluntad constituye la esencia misma del acto jurídico, pero sólo por la manifestación el sujeto lo hace conocer. La conjunción de la voluntad y su manifestación es el resultado de un proceso que va de lo subjetivo a lo objetivo, de la voluntad interna o real a la voluntad manifestada.

En el proceso de la formación de la voluntad deben distinguirse tres fases: El discernimiento, es un estado de conciencia determinado por el desarrollo intelectual del individuo que invistiéndolo de la facultad de conocer en general, lo coloca en condición de formar un juicio por medio del cual percibe y declara la diferencia que existe entre varias cosas, de apreciar y juzgar sus actos y de los ajenos, o en términos más simples de distinguir los diversos actos en sus diferentes categorías.

La intención, consiste en el propósito deliberado de realizar el producir sus efectos.

La libertad, debe entenderse como la espontaneidad de celebrar el acto jurídico. Es la determinación, la facultad de elección. como consecuencia del discernimiento y de la intención.

Clases de Manifestación:

a)   Manifestación expresa

La manifestación de voluntad es expresa cuando los medios empleados por le sujeto tienen por finalidad directa e inmediata dar a conocer la voluntad interna. Tales medios pueden ser el lenguaj.ehablado o escrito y también el mímico.

La declaración expresa mediante la mímica 'se da cuando el sujeto revela gastos o señas, tales como movimientos de las manos o de la cabeza. Este puede ser un lenguaje tan expresivo como los anteriores.

El Código, además de dispensar un mejor tratamiento a la manifestación expresa, suprime "la ejecución de un hecho material. El art. 141 establece que la manifestación de voluntad es expresa "cuando se formula oralmente, por escrito o por cualquier otro medio directo. Por esto ultimo debe entenderse el lenguaje mímico más no la "ejecución de un hecho material" que cae dentro de la noción del "comportamiento" al que se refiere el mismo Art. 141 como expresión de la manifestación
tácíta.

b)   Manifestación Tácita

La manifestación de voluntad es tácita cuando no está dirigido directamente.a dar a conocer la voluntad interna; esta se deduce de ciertas actitudes o comportamientos. las actitudes o comportamientos es lo que la doctrina reconoce como falta concluyente, hechos concluyentes, los cuales deben permitir una presunción de la voluntad de quien los realiza.

c)   El Silencio

En relación al silencio debe dejarse establecido pues que la doctrina es unánime en considerar Que, en si mismo no constituye declaración de voluntad. la cuesüón está en cuanto existe obligación de explicarse y en tal caso, si el silencio es una manifestación tácita o presuntá.

León Barandíarán, criticando el Art. 1077 det Código del 36 y postulando su modificación en el Proyecto de Reforma. dice que en lo atienente al silencio no se trata simplemente de que exista o no obligación de explicarse, sino que el asunto mismo acerca de qui tacit consertiré videtur o non videtur, debe apreciarse según los' antecedentes circunstanciales en un caso determinado.

Así pues, el Código en su Art. 142 ha dejado establecido que "El silencio importa manifestación de voluntad cuando la ley o al convenio le atribuyen ese significado". la norma se contradice con la concepción del silencio en la moderna doctrina, pues no.constituye manifestación de voluntad en ningún sentido ya 'que carece de significado jurídico en sí mismo. El significado sólo se le puede atribuir la ley o el convenio; la primera con sus normas supletorias; y, el segundo con la hipótesis y
consecuencias previstas.

Manual de la Puente y Susana Zusman dicen que no significa que la ley o el convenio traten de presumir cuál es la voluntad de silente, sino que se da al silencio el valor de determinada declaración de voluntad, de tal manera Quesi el sujeto calla, sabe que con ello están dando lugar a que su actitud tenga los efectos jurídicos que señala la ley o se convenga entre las partes.

Sólo la ley o el convenio pueden, pues, atribuir significado al silencio.


2.    LA CAPACIDAD

Si bien la manifestación de voluntad es la esencia misma del acto jurídico, la sola manifestación no es suficiente para darle eficacia y validez. Es necesario que la manifestación emane de un sujeto capaz.  La capacidad se constituye por ello, en un segundo requisito de validez.

La capacidad está referida tanto a la persona natural como a la persona jurídica y abarca tanto la capacidad de goce como la de ejercicio. la capacidad se distingue en capacidad de goce y capacidad de ejercicio.

La primera denota la aptitud para ser titular de derechos y obligaciones; la segunda, la posibilidadde celebrar actos jurídicos por sí.

a)    Capacidad de goce

Tratándose de las personas naturales, la noción de capacidad de goce
está contenida en el Art. I del Código.

Tratándose de las personas jurídicas que, como ya se ha indicado, tienen también personalidad, su capacidad de goce se da con el inicio de su existencia, ya sea que se trate de personas de derechos público o de derecho privado, y está en función de su finalidad que, a las primeras se las asigna la ley Y.a las segundas su acto constitutivo. Pero ambas, además. están sometidas, en cuanto a su capacidad de goce, a la gran limitación que les impone el ser entre abstractos, como contraposición a las personas naturales, pues sólo pueden adquirir y teneríos derechos y contraer las obligaciones que no sean lnflerentes a la condición de la persona humana, conforme al principio contenido en el Art. 43 del Código de! 36 Y que el nuevo Código no reftera, sin que ello pueda significar la abrogación de este principio.

b)   Capacidad de ejercicio

La capacidad de ejercicio, de hecho o de obrar, en la expresión de MESSINEO es la aptitud para adquirir y para ejercitar con la propia voluntad, o sea, por sí solo, derechos subjetivos o de asumir con la propía voluntad, o sea, por si solo. obligaciones juríclícas, es decir de celebrar actos juridicos.

Las personas naturales tienen, pues, tal capacidad de ejercicio a partir de los 18 años de edad, pues antes de cumplirlos están en estado de Incapacidad y esta será para menores de 16 años y relativa para los menores de 18 años pero mayores de 16, salvo que contraigan matrimonio y obtengan título que los autorice oficialmente a ejercer una profeslón u oficio. Así resulta de los Art. 42, 43, inc. 1; 44, inc. 1 y 46
deI C.C.

Pero no obstante la mayoría de edad, existen otras causas de incapacidad de ejercicio.

Son causalesde incapacidad absoluta.la privación de discernimiento por enfernedad mental y la imposibilidad de expresar la voluntad de manera indubitable por causa de sordomudez, ciego, sordez y ciego mudez contorme al Art. 43 incs. 2 y 3 del C.C., e! cual no ha mantenido la ausencia como causal, como la contemplaba el Código 36 en el inc. 4 de su Art. 9 sino que le da un tratamiento especial.

Son causales de incapacidad relativa el retardo y deterioro mental, la prodigalidad, la mala gestión, la ebriedad habitual, la toxícomanla y la punición con interdicción civil. conforme el Art 44 del Código vigente.

La capacidad de ejercicio no se da en las personas juridicas por ser entes abstractos.


3.    EL OBJETO

Si bien la voluntad que es la esencia del acto jurídico, debe ser rmanifestada por un agente capaz, para que exista el acto jurídico se requiere, además, de un objeto, que por e[lo se constituye también en un requístlo de validez.

Tanto el código del 36 como el vigente se refieren al objeto como requisito
de validez.

Caracteres del Objeto

Atendiendo a lo dispuesto por el Art 140, inc. 2 del Código, el objeto debe ser posible tísica y jurídicamente; y según el artículo 219. Inc.3 debe ser también determinable.

La posibilidad física esta referida a la factibilidad de realización con adecuación a las leyes de la naturaleza. Se trata de una posibilidad material, como la existencia o posibilidad de exístJrde los bienes.

La posibilidad jurídica está referida a la conformidad con el ordenamiento jurídico. Se le suele confundir con la licitud, pero creemos que son conceptos diferentes. La licitud es lo que guarda conformidad con el ordenamiento legal, el cual queda comprendido en un concepto mas amplio como es el del ordenamiento jurídico, que comprende los principios generales que inspiran la idea de orden público y que se integra con la Jurisprudencia, la Costumbre y la Doctrina.

La determinabilidad está referida a la identificación de los bienes e intereses que constituyen el objeto.

4.    EL FIN LICITO COMO REQUISITO DE VALIDEZ

El acto jurídico, segun el Artículo 140 del C.C. es la manifestación de voluntad destinada a crear, regular, modificar o extinguir relaciones juridicas. La finaalidad o "fin licito” consiste en la orientación que se da a la manifestación de voluntad, esto es, que ésta se diríja directa y reflexivamente a la producción de efectos jurídicos, vale decir. a crear, regular. modificar o extingur relaciones jurÍdicas. Habría pues una identificación de la finalidad del acto jurídico con el contenido del mismo, o sea. con los efectos

La identificación de la finalidad con el contenido del acto juñdico, debe estar referida al contenido especifico de cada acto, determinado por la manifestación o manifestaciones de voluntad que le dan la existencia jurídica y a cuyos efectos le son aplicables las previsiones eslablecidas por el o los celebrantes. Si las previsiones presentan vacíos o defectos, pueden ser integrados por normas de carácter supíetono; así el arrendamiento del predio urbano en el que no se proveen las causas para la resolución del contrato, les son aplicables las previstas en la Ley. Pero si las previsiones colisionan con normas de orden publico, ésta prevalecen sea para hacer
nulo el acto o para asignarle los defectos que la ley tiene previstos.

5.    LA FORMA

La forma, dice LEON BARANDIARAN comentando el Código del 36, es esencial para el acto, pues sin forrma no caería dentro del ámbito de la vida jurídica.

La forma es, así otro de los requisitos para la validez del acto jurídico. Pero es nescesano dejar establecido que no toda forma se constituye en requisito de validez, aunque no puede concebirse un acto jurídico sin forma y que además, esta constituye un medio de prueba de la existencia del acto.

a)   Forma Verbal

Consiste en la manifeslación de la voluntad mediante el lenguaje hablado y sin que la expresión verbal y oral se plasme documentalmente.

b)   Forma Escrita o Instrumental

Consiste en la manifestación de voluntad mediante el lenguaje escrito, que queda contenido en un documento. Puede tratarse de cualquier documento ya sea un instrumento publico o un documento privado, ya otorgado ante notario y otro fedatario o funcionario publicoo ya otorgado de puño y letra por el propio interesado o por otro, o por medio mecanográficos; puede tratarse de cartas, telegramas, télex y en general cualquiermodo de expresión escrita.

La ventaja de la forma escrita es que facilita la prueba. Puede la Ley, en
unos casos, requerirla sólo para fines probatorios (forma ad probalionen)
y, en otros, por su carácter consustancial con el acto celebrado (forma
ad solemnhatem).

c)   Forma Voluntaria o No Prescribe

Es la llamada forma libre y también convencional. Pero preferimos denominarla forma voluntaria,porque es indicativa de la libertad para su adopción y porque pudiendo resultar de la convención es, por ende, voluntaria

La noción de forma voluntana se vincula a la de los actos no formales que se caracterizan por su consensualidad, es decir, por perfeccionarse con la sola voluntad de los celebrantes, sin que la declaración deba revestir formas predeterminadas por la ley. Así por ejemplo, la compra - venta que se formaliza con el solo consentimiento de las partes; la donación de cosas muebles de escaso valor, o el arrendamiento de las
partes, la donación de cosas muebles de escaso valor; o el arrendamiento de un local comercial.

d)   Forma Prescrita

Es la forma que la ley prescribe en carácter imperativo. Es por eso también llamada forma necesaria, legal o rorzosa; y la ley la designa refiriéndola aún con formalidades adicíonales a la forma escrita o instrumental.

La noción de la forma prescrita se vincula a la de los actos formales a las cuales la ley les prescríbe una forma. A su vez, la forma necesaria puede ser Ad Solemnitatem, cuando la forma es consustancial al acto de modo que sin ella el acto no adquiere existencia, y Ad Probationem, cuando la foma sólo es exigida como medio de prueba.

Cuadros Villena completa el análisis de esta distinción entre las formas prescritas por la ley, en general, pueden ser de dos clases:

·         Formas Solemnes o AD SOLEMNITATEM, las cuales exigen para la validez del acto jurídico de dos elementos:

a) La realización de la forma
b) Que su omisión esté sancionada con nulidad. Se establece la forma solemne por diversas razones, pero fundamentalmente para dar seguridad a los actos jurídicos, tanto a los terceros, como a la sociedad, por la importancia social de ciertos actos, y fundamentalmente para probar fácilmente el contenido del acto jurídico.

La forma solemne más utilizada es la escritura pública, en la que interviene un notario que da fe al acto y convierte al documento privado en un instrumentó público, que produce fe respecto de la realidad del acto verificado ante el notario o funcionario que lo extendió y autorizó. Esto no quiere decir que no matrimonio en el que la ausencia de la forma establecida por la ley determina la nulidad del acto jurídico. Ej: El art. 274 del CC establece la nulidad del matrimonio celebrado con prescindencia de los trámites establecidos en los artículos 248 al 268.

·         Forma Simples o AD PROBATIONEM, aquella que se utiliza solamente para acreditar el acto jurídico y su contenido. En cuanto a ella, el art. 144 del CC establece que cuando la ley impone una forma y no sanciona con nulidad su inobservancia, esta forma solo constituye un medio de prueba de la existencia del acto jurídico. Quiere decir que la forma ad probationem puede ser establecida por la ley, es decir prescrita y puede asimismo ser acogida por los intereses. Cuando es prescrita por la ley y no sanciona con nulidad, la omisión de esta forma solamente debe determinarse como forma probatoria.

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